La varicorragia es el sangrado de una várice que puede ocurrir tras un golpe leve o de forma espontánea cuando la piel está muy fina. Aunque suele parecer alarmante, requiere compresión inmediata y evaluación médica para tratar la vena responsable y prevenir nuevos episodios.
Esta paciente de 77 años, que convivió durante largos años con sus varices en ambos miembros inferiores, consultó asustada tras un episodio de sangrado profuso en el tobillo derecho. Una vez completada la evaluación clínica y realización de ecodoppler venoso, se llegó al diagnóstico de insuficiencia de vena safena magna bilateral.
Se indicó tratamiento quirúrgico mediante láser endoluminal, una alternativa mínimamente invasiva y de corta duración que permitió tratar ambas piernas en un mismo acto quirúrgico. La edad de la paciente no representó una limitación y el objetivo fue aliviar su cuadro actual, mejorar el aspecto de sus piernas, prevenir futuras complicaciones y favorecer su calidad de vida.
Es fundamental realizar una evaluación vascular individual antes de indicar el tratamiento y definir la estrategia más adecuada para cada caso.
IMPORTANTE: Los resultados pueden variar según las características de cada paciente, el tipo de lesión vascular, la extensión del cuadro, los antecedentes clínicos y la respuesta individual al tratamiento. Las imágenes corresponden a un caso particular y no garantizan resultados idénticos.