Paciente de 48 años, laboralmente activa, con várices bilaterales de larga evolución, consultó por pesadez, cansancio y molestias en ambos miembros inferiores. Si bien tiempo atrás le habían indicado tratamiento quirúrgico, no se animaba a operarse porque, por experiencias y relatos de familiares y amigos, asociaba la cirugía de várices con un procedimiento cruento y una recuperación prolongada.
La evaluación clínica y el ecodoppler vascular diagnosticaron insuficiencia de vena safena parva bilateral como origen del cuadro.
Se indicó cirugía láser endoluminal para tratar ambas safenas parvas insuficientes, mediante un procedimiento mínimamente invasivo con recuperación más rápida, orientado a aliviar los síntomas, mejorar el aspecto de las piernas y prevenir la progresión de la enfermedad venosa.
IMPORTANTE: Los resultados pueden variar según las características de cada paciente, el tipo de lesión vascular, la extensión del cuadro, los antecedentes clínicos y la respuesta individual al tratamiento. Las imágenes corresponden a un caso particular y no garantizan resultados idénticos.